jueves, 9 de diciembre de 2010

¡PACIENCIA!


Siempre he pensado que los nacionalismos sólo merecen atención si es para cachondearse de ellos o tomarse a guasa todos los disparates que promulgan. Cada vez que sale alguno de sus líderes haciendo o diciendo alguna tropelía, mi actitud se ha limitado a buscarle el trasfondo cómico y compadecerme de su lastimosa razón de existencia. También he de reconocer que últimamente, mi punto de vista se está transformando. En la última campaña electoral catalana se ha insultado a España y al Pueblo Español, con peliculillas donde un mapa con los colores de nuestra bandera iba robando la cartera a los sufridos catalanes (CIU, ... y van de moderados los jodidos), llamándome ladrón por la parte que me toca. También he presenciado cómo mostraban ufanos carteles de "Adiós España" (en su lenguaje), al Laporta soltando sandeces y analfabetadas, con el único fin de hacer daño a los que tenemos la mala suerte de compartir nacionalidad con esta gente. Con motivo de la festividad de la Constitución, se ha enterrado una bandera española con una Carta Magna, amén de la cantidad de veces que la han quemado junto a la imagen del Jefe de Estado con total impunidad.
Insisto, todo lo que sea interpretar todas estas idioteces de una manera que no sea la cómica, creo que es un error. Pero la verdad es que ya cansa ver cómo te insultan, te entierran, te queman y reniegan de ti de una manera sistemática y cada vez más radical y virulenta. Quizá por ello estoy a punto de cometer el error de tomarme en serio tanta provocación y actitud hostil, entendiendo que tanto ataque me legitima para devolver la misma moneda. Me considero con derecho a odiar e insultar a Cataluña, así como de pisotear o quemar su bandera, censurar su idioma, llamarles ladrones, analfabetos y toda una ristra de lindezas que normalmente estamos acostumbrados sólo a recibir sin devolver. Espero mantenerme en mi línea, y no caer tan bajo. Me esforzaré en seguir riéndome de toda esta basura... sólo riéndome aunque cada vez me hace menos gracia.
Para terminar, os aconsejo agrandar la foto. Está tomada en Barcelona. A ver quién adivina qué idioma masivamente hablado en esa ciudad por sus habitantes falta en el cartelito. Una pista: no es el árabe, que sí que está, y a cuyos hablantes hará especial ilusión la felicitación de una fiesta tan arraigada, celebrada y amada por su cultura.
Qué miradicos que son!

2 comentarios:

alcorze dijo...

Habría que ver qué otras lenguas (si las hay) aparecen en otros carteles pero la que yo he echado en falta es ¡Zorionak! en euskera ;)

Angelillo dijo...

El antiespañolismo es sólo un lema, los catalanes radicales lo usan para hacer piña, para crearse un enemigo común y una razón de ser. Es como cuando Franco decía que había que combatir el comunismo y la masonería (¿?¿?¿).
Lo de España robando a Cataluña no se lo creen ni ellos. Saben de sobra que el PIB de Cataluña es mayoritariamente ventas a España, y peor todavía, ventas a Andalucía, con la que tienen bastante comercio. Por eso es también triste que se quejen de que Andalucía les roba su dinero.
Algún día puede ser que tengan la mala suerte de que consigan su fin, se independicen, y no les vaya tan bien como esperaban, entonces dirán que España les boicotea. España siempre tiene y tendrá la culpa.
Por cierto, eso de culpar a entes impersonales es algo que se lleva mucho, porque los entes impersonales no responden y no se pueden defender (la culpa es de la sociedad, es de los mercados, es de España).