martes, 16 de febrero de 2010

LAS FLECHAS PLATEADAS


En el anterior post, donde contaba la historia de los colores en las competiciones automovilísticas, dejé pendiente una bonita anécdota por relatar. Explicaba que los alemanes pasaron del blanco al plateado como color representativo de su nacionalidad. No tuvo nada que ver la moda, tampoco los gustos personales de nadie.

Viajamos en el tiempo hasta 1934, al Gran Premio de Alemania. Mercedes Benz presentaba su nuevo modelo, el W25. En las verificaciones técnicas previas a la carrera, el peso del coche superó en 1 kg. el máximo permitido por el reglamento. Parecía poca cosa, pero realmente era una putada. Un coche no se aligera un kilito así como así y menos de la noche a la mañana. La solución la propuso el jefe de equipo y no fue otra que quitarle la pintura blanca al coche y dejar el color aluminio de la carrocería al descubierto. Manos a la obra y lija en mano, todo el personal del equipo se dispuso a cumplir la orden y... ¡Justo! El kilo sobrante desapareció. Mercedes presentó su flamante bólido en un impecable color plateado que causó sensación y que se convirtió en el gran dominador de las carreras de aquellos años junto a Auto Unión (La semilla de la actual Audi), que también adoptó el color plateado para sus coches.
Así nació la leyenda de las Flechas Plateadas, aquellos impresionantes bólidos alemanes brillantes, relucientes e invencibles durante los años treinta y que continuó en los años 50, pero ya en esa década algún que otro bólido rojo comenzó a cuestionar esa hegemonía...

5 comentarios:

alcorze dijo...

PUes sí que era curiosa la historia. Gracias por compartirla con nosotros.

La verdad es que hay veces que por simples casualidades o cosas sin importancia suceden cosas que ni nos esperamos.

Luis dijo...

¡Hola!
La historia es muy bonita, pero lamentablemente no es cierta. Sí, ya sé que es la que siempre se ha defendido, pero la propia Mercedes organizó un congreso (creo que en 2007) para estudiar el tema y se demostró que antes del 3 de junio de 1934 (fecha en la que Manfred von Brauchitsch ganó la primera carrera con el Mercedes W-25) ya estaban pintados de gris. No obstante, yo me quedo con la historia que siempre se ha contado, tiene "algo más".
Por cierto, os recomiendo que leáis "Hombres, mujeres y motores", que cuenta de boca de Alfred Neubauer (el gran Director Deportivo de Mercedes) muchas historias de esa época, de esos vehículos tan peligrosos pero increíblemente bellos.
Saludos

Mr. Le Mans dijo...

Gracias por la puntualización Luis. De siempre se había atribuído la tradición a esta anécdota y así la conocía. Habrá que investigar cuál fue esa carrera donde las flechas plateadas aparecieron por primera vez.
Saludos!

Angelillo dijo...

A mí lo que me sorprende es que la pintura blanca pese tanto. ¿Qué llevaba? A lo mejor plomo, pero la plateada también debería llevarlo, ¿no?
Buena anécdota.

Luis dijo...

En efecto, Angelillo, el plomo se empleaba entonces para la pintura.
Según la versión oficial (y bonita) de la historia, los coches compitieron sin pintura, o sea, con el color de la chapa, directamente.