lunes, 25 de enero de 2010

ENGLAND - SPAIN



De nuevo en España. Se acabaron las libras y el mirar al otro lado a la hora de cruzar la calle. Más o menos todo el mundo conoce qué cosas y qué lugares son dignos de conocer e imprescindibles de visitar en la ciudad de Londres, por eso no me voy a explayar en describir la elegancia de Wensmister, lo pintoresco de Candem, la colección del British museum y la variedad de gentes y comercio allí existentes. A la hora de pensar cómo hacer el post, he elegido profundizar en la sensación que mantuve constantemente de saber que, realmente, estaba en otro país; y no me refiero a lo de las libras y las matrículas de los coches. Hay muchas cosas que lo evidencian y es lo que, resumidamente, voy a tratar de describir.
El tiempo: Tuvimos suerte y apenas llovió. El clima atlántico lo capeas yendo por la calle bien abrigadito y no quedándote quieto. El sol sólo apareció unas horas durante una mañana. Anochece mucho antes (también por la diferencia horaria) y te da la sensación de que a determinadas horas ya no hay nada que hacer por ahí. Esta misma sensación la he tenido también en otros países europeos, no es exclusivo de los británicos, pero ahí está.
La comida: Realmente, no sé cómo esta gente sobrevive... Poco más que decir.
Costumbres: Aquí es donde te empiezan a "doler" las diferencias. A diferencia de los dos apartados anteriores, en los que Spain sale claramente vencedora, observas los patrones sociales y ves las carencias auténticas que mostramos. Hijos de puta hay en todos sitios, lógicamente, pero el "Please" o el "sorry" están en absolutamente todas las conversaciones y contactos con el prójimo. No ves a una abuela de pie en el metro, ya que se levantará hasta el tato para ofrecerle su sitio. Casi nadie te negará ayuda a la hora de situarte o indicarte, normalmente con una sonrisa. El orden, las filas y la paciencia están presentes en todos los lugares en los que el tumulto o el caos puede imperar. Todo está limpio, se cuida mucho la pulcritud en la calle y es difícil ver incluso colillas. Por supuesto, también está el cabrón inglés maleducado y de encefalograma plano, el que al salir de su país y del orden establecido allí se emborracha y se lía a hostias con todo el mundo y, algo común a todos, casi nadie hablará otro idioma que no sea el inglés ni se esforzarán a entenderte si no lo hablas.
Historia y tradición: Aquí el golazo que nos meten es de chilena y por la escuadra. Por no hacer mucho ladrillo me voy a centrar en sólo un aspecto. Todos los que habéis estado allá habréis visto la enorme columna que el Almirante Nelson tiene en la Trafalgar Square. Si Nelson hubiera sido español su memoria estaría más que enterrada y lejos de ser un icono nacional como lo es allá, nadie conocería sus aventuras, ni sus victorias y de descuidarse, Izquierda Unida o Esquerra promocionaría un proceso por crímenes contra vaya ud. a saber quién, 200 años más tarde de su muerte. La prueba la tenemos con los muchos Nelson que ha habido en España. Casi nadie que ha peleado y ha escabechado enemigos por la Patria ha obtenido el reconocimiento que los ingleses dan a sus antepasados. Y es que aquí, por lo visto y a pesar de que nos hemos dado de hostias con todo Cristo, parece que hablar de guerras y héroes está políticamente mal visto, al no ser que ese héroe sea Cristiano Ronaldo o Miguel Bosé pidiendo ayuda para Haití. Los ingleses cuidan exquisitamente lo que han sido, para saber lo que son y preparar lo que serán en el futuro, entendiendo que el bienestar y posicionamiento que su país tiene en el mundo es por algo y por alguien. Tienen museos de ciencia y transporte (como casi todos los países del resto de Europa salvo España) donde se ve la historia del progreso, desde los rayos X hasta un miserable autobús o avión. Jamás en nuestro país se ha tenido en cuenta una sola iniciativa al respecto (a pesar de que siempre ha habido) y verdaderas piezas de colección se han ido a la mierda y al desguace, o lo que es lo mismo, al olvido. Un olvido sistemático que hace que nuestra sociedad no cuente con valores patrióticos y de compromiso con el futuro; de continuar con lo que nuestros antepasados hicieron y por lo que murieron; de obligación de no fallar con tus obligaciones y deberes, etc. Como decía, Nelson y sus hijos de la Gran Bretaña nos dan un baño en todos esos valores.
Por último: En Inglaterra no se pegarían una semana entera con el codazo del Cristiano Ronaldo. El deporte tiene otro tratamiento.
Podríamos seguir comparando los entresijos de éste ENGLAND-SPAIN. Bien es cierto que cualquier debate tendría poco sentido, ya que igual que uno tiene virtudes o defectos, el otro está al mismo nivel. Símplemente me gustaría que todas las virtudes del rival fueran propias, además de las mías que no son pocas. Lo dejamos en un empate técnico, pero me gustaría tener un Nelson español y un lugar donde contemplar viejas máquinas de tren cuidadas dignamente, en vez de las ruinas de una Expo.

4 comentarios:

Sonia R dijo...

Ja, cuando yo volví de Londres hice como 6 entradas con miles de fotos, me encanta tu capacidad de síntesis y que tengas las cosas tan claras. Por puntos:
-el tiempo: yo cuando fui (abril del año pasado) tampoco llovió, más que un día. Días preciosos, espectaculares. A las 6 de la tarde estábamos sin saber qué hacer todos los días, increíble cómo cambia el ritmo sólo con cambiar de país.
- comida: una mierda, pero mala... comimos comida rápida casi todos los días.
-costumbres: más limpios (el Hyde Park, lleno de gente sentada y ni una basura), más "civilizados" (no sé cómo explicarlo).
- cultura... uff, es muy complicado hablar de eso y comparar un país como Gran Bretaña o Inglaterra, con España. España siempre ha sido "different", y siempre o casi siempre se ha sentido avergonzada de su pasado. En la transición se hizo algo así como borrón y cuenta nueva, con todas sus consecuencias. Para mí, es muy complicado argumentar en este sentido.

Por cierto, en los sitios destacados que mencionas, coincido totalmente, el British Museum impresionante, y Westminster, tengo pendiente verlo por dentro, para la próxima!

Siento la parrafada, en serio. Un beso!

sonia dijo...

Cuando fui a Londres sabes de qué me di cuenta? De que África empieza en España. Somos el culo de Europa en muchos aspectos.
Los ingleses otra cosa no serán, pero educados son un rato largo (de todo hay también es verdad). Yo sobreviví en Londres gracias a los nuggets del McDonalds porque las hamburguesas no me gustan. En temas de limpieza y civismo no hay que darles un 10, hay que darles un 100 porque te podías sentar en el suelo de una plaza o de un parque a comer tranquilamente, no te encontrabas regalitos de perros por ahí. Lo malo que tienen, lo de conducir por el otro lado. Justo cuando tenía que volverme para España empezaba a mirar bien para cruzar la calle!
Los museos son increibles, el edificio del Ayuntamiento muy original con un mirador desde el que se ve toda la ciudad (lo estuve viendo por dentro), en fin, que nos dan mil vueltas.

Angelillo dijo...

Poco más puedo aportar, ya puse mi post sobre Londres y coincido con todos vosotros: mucho más limpios, mucho más educados, más organizados, etc. Y la comida, espantosa. Sobrevivimos a base de supermercados (ya íbamos avisados de antemano).
Será una cuestión de porcentajes: el porcentaje de guarros, maleducados, groseros, chusma y similares es mayor aquí que allí. Aunque todos fuimos a la zona "noble" de Londres, habría que ver qué pasa cuando te metes en un suburbio...

sonia dijo...

Uy, bueno, Angelillo tiene razón, todos hemos visitado lo mejorcico de Londres, pero a ver quién tiene narices de meterse en Candem por la noche, porque mi hermano lo hizo y se fueron por piernas porque menudas alhajas había por allí.

Yo también sobreviví a base de supermercados (mi dieta aquellos días fueron patatas Pringles, muffins, galletitas saladas, sandwiches, nuggets del McDonalds y cosas por el estilo). Cuando regresé a casa violé al jamón jajaja