lunes, 18 de mayo de 2009

LOS INGLESES NOS LA HAN VUELTO A DAR

Siempre he pensado que el odio a los ingleses debería figurar en la Constitución de nuestro país como una obligación de los españoles. Por muchos motivos. Destacaría el rechazo a su arrogancia a la hora de haber saqueado el mundo entero o haber implantado su lengua como el primer idioma internacional. También la envidia, por haber creado maravillosas obras de ingeniería cargadísimas de elegancia (los coches, sin ir más lejos) mientras nosotros nos escabechábamos en nuestro propio oscurantismo. No puedo olvidar la injusticia con la que han campado a sus anchas a lo largo de la historia, machacando a todo bicho viviente y la suerte que tuvieron al encontrar aliados en la IIª Guerra Mundial cuando los nazis se preparaban para darles bien. O el rencor que no deberíamos dejar de tenerles por tantas y tantas guerras perdidas contra ellos, con bochornosas derrotas como la de Trafalgar.
De todas éstas, voy a centrarme en la envidia. Cómo me fastidia que admirables obras como un Aston Martin, un avión Spitfire, la magia y sencillez del típico bus londinense de dos pisos o la sobriedad funcional del Tower Bridge, sea obra de ellos. Pero estos últimos días, la envidia ha corroído mis hígados hasta límites insospechados. ¡Estos cabrones de ingleses siempre dándonosla!. Nuevamente , al menos para mí, nos la han dado con queso marcando las insanas diferencias que nos separan en modos, formas, cultura y, sobre todo, elegancia. Nuevamente nos han derrotado y, nuevamente, han quedado demasiado a la vista nuestra más íntimas miserias.
Todo esto viene a cuento porque, paralelamente en ambos países, se ha producido un hecho demasiado similar. Dos casos, uno aquí y otro allí, en los que las formas y costumbres con las que se han desarrollado vienen a evidenciar que estamos a años luz de ellos. Que son distintos. Que es normal que les odiemos y que de no vivir en época de no agresiones, nos volverían a dar hasta en el tuétano.
El referido hecho es de lo más habitual: En Londres, han pillado a varios miembros del gobierno gastando las pelas de los hijos de la Gran Bretaña en caprichitos y despilfarros. Pasando facturas y dietas bastante gordas de compras y grotescos antojos. La reacción no se ha hecho esperar. El saqueado pueblo, tras exigir dimisiones y explicaciones (por este orden) ha cargado contra alguno de estos jetas a tomatazo limpio, con improperios e insultos acordes con la gravedad del asunto, haciendo que a los protagonistas se les caiga la cara de vergüenza y hayan tenido que pedir perdón a la voz de ¡ya!. Al mismo tiempo, en Valencia, y con la mierda hasta el cuello por los más que presuntos y evidentes chanchullos del caso Gürtel, Camps (presidente electo de toda una comunidad autónoma) no sólo no dimite, ni pide perdón, ni se le cae la cara de vergüenza. El tío aprovecha la mínima para darse baños de multitudes, sin perder esa socarrona e irónica sonrisa artificial, ante los suyos (digo yo que mucho tendrán que callar o muchos favores deberán). Y lo mejor: Es ovacionado por las hordas enfervorecidas. Sus huestes peperas lo arropan con infinidad de palmadas en la espalda. - Tú si que vales, macho. Aquí nos tienes para lo que necesites, que esos cabrones no se saldrán con la suya y taparemos lo que tengamos que tapar... y tú a lo tuyo -. Y ahí está la imagen, la que me ha dejado sin hígados, de un Camps aclamado por la multitud. Qué grande debe de ser la sensación de engañar, robar y chanchullear y ser ovacionado y aplaudido por aquellos a quienes has robado, engañado y chanchulleado. Typical Spanish my friend! De nuevo estos ingleses nos la han clavado. ¡Grrr!!... ¡qué tirria les tengo!

5 comentarios:

angelillo dijo...

Deberían hacer jornada de puertas abiertas en el congreso, pero con los diputados dentro y los visitantes armados :-)
Por cierto, mírate esta noticia, que no tiene desperdicio:
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/05/15/madrid/1242396015.html
Ya lo he comentado alguna vez, en este país la gente vive con el carné de militante en la boca, y no es capaz de ser crítico con su partido, al contrario, es un borrego manipulado y manipulable, un arma arrojadiza.

angelillo dijo...

Por cierto, totalmente offtopic, una mesa que seguro querrás tener en tu salón:
http://www.luxist.com/2009/05/09/10-000-ferrari-f1-gearbox-table/
;-)

estresato dijo...

¿Qué se puede esperar de un país sin Constitución escrita y de un parlamento donde todo el mundo respeta lo que dice el contrario?
¡Qué país, my God!

Santi dijo...

Los militantes políticos son comparables al forofo futbolero. Éste último siempre achaca la derrota de su equipo al árbitro, la mala suerte, que si el campo estaba mal, que si hacía sol...sin mirarse al ombligo y pensar que quizá su equipo no ha merecido nada mejor en el partido. Pues éstos tipos son de la misma calaña. El caso es defender al "compañero" pase lo que pase y pese a quién pese. Vergüenza torera, paripé político entre vítores de sus secuaces.

Mr. Le Mans dijo...

Caray con la mesita, Angelillo! Cuando sea Emperador tendré una en mi salón del trono.