martes, 20 de mayo de 2008

LOS COCINICAS


Hace unos días ha salido a primera fila de las informaciones diarias la llamada "guerra de los fogones". Por resumir todo el barrizal, se trata de la polémica producida por las declaraciones de un famoso cocinero, con mogollón de estrellas Michelín ,en las que acusaba a los celebrísimos Ferrán Adriá y comparsas de que la comida que hacen está más pensada para la repercusión mediática que para enriquecer la gastronomía. Y qué queréis que os diga!: Pues que tiene más razón que un santo!. Hacía tiempo que cada vez que veía en la tele al susodicho Ferrán Adriá, más que un cocinero veía un inteligentísimo engañabobos. Lo cual le honra! Ha sabido vender humo, y eso no lo consigue cualquiera. Además ha elegido perfectamente sus víctimas: Clientela snob, ávida de distinciones, deseosos de aflojar pasta, con ánimo de distinguirse y que busca nuevos terrenos para marcar distancias y consolidación en su "status" social. El target perfecto! Su habilidad ha consistido en conseguir que todo este ganado acuda a su ¿restaurante? sin tener ni puta idea ni de lo que van a comer pero con la única ansia de sentirse especiales, superiores a los otros. "He comido en el Bulli (o como cojones se escriba)" espetarán henchidos en busca de reconocimiento y admiración.


Está claro cuál es mi posicionamiento en este frente. Jamás probaré un "plato" del Ferrán Adriá. A mí no me sacan un pastizal por nada, aparte de que no tendré ocasión. Me encanta comer bien y, sobre todo, saber lo que como, y para ello hay miles de alternativas en nuestro, rico en gastronomía, país. Toda la razón para Santamaría y todos aquellos que consideran que el Adriá y sus adláteres mancillan la cocina y las delicadas tradiciones ancestrales y evolucionadísimas de nuestro país en materia de fogones. El camino creo que ha de consistir en seguir creando riqueza y variedad en la mesa pero con el criterio del buen gusto, la aplicación de nuestros productos autóctonos, la creación de dietas para celíacos, diabéticos, etc. con lo tradicional y el nivel de calidad de siempre, tratando de incrementarla en la medida de lo posible. Ahora bien, bravo por el Adriá en una materia: Ha conseguido que miles de tontos del culo con pasta abundante en el bolsillo le traten como un dios y que le den premios. Ojalá a mi se me hubiera ocurrido!

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