viernes, 2 de mayo de 2008

EL VIRUS


Una breve reflexión acerca del Cambio Climático y todos los rollos que lo rodean: La Tierra lleva rulando, según los expertos, 4000 millones de años y le quedan por rular otros 4000 millones más. Durante ese porrón de tiempo el planeta ha nacido, se ha desarrollado, ha medio muerto, ha renacido, etc. Glaciaciones, constantes cambios climáticos, vida, muerte, extinciones, evolución… Es decir, como la vida misma, el planeta nace, sufre, padece, disfruta, vive mejores y peores momentos y le suceden cosas como a cualquiera de nosotros, como a cualquier ser humano pero en una escala de tamaño y tiempo que , por sus dimensiones, nos es difícil asimilar o calibrar.

Si reflexionamos acerca de tal comparación, La Tierra tiene una vida estimada de unos 8000 millones de años frente a los 80 (pongamos) de una persona del mundo desarrollado. Es decir, por cada añito de los nuestros, al planeta le supondrían 100 millones y ahora mismo estaría equiparado con un adulto de 40 años. Cualquier persona de esa edad ha tenido enfermedades, ha sido padre o madre, ha disfrutado, ha padecido, ha superado estapas y , lo mejor de todo, le quedan otros 40 años de continuar su camino.

Convirtamos entonces a nuestro querido planeta en ese saludable señor de 40 años: Desde hace aproximadamente 11 días ha enfermado. Los síntomas de esa enfermedad se acaban de manifestar hace unos segundos y se ha diagnosticado que es una enfermedad vírica. Un virus le está haciendo la vida imposible pero como este señor es fuerte y ha superado numerosas y más graves enfermedades probablemente, tras unos días más en la cama, el virus será vencido y seguirá con su vida tal cual.

Los 11 días que lleva “enfermo” nuestro paciente el planeta son los 3 millones de años que el ser humano como tal lleva habitándolo. El virus somos nosotros, esos seres humanos que le están sonsacando las entrañas y destruyéndolo poco a poco. Los días en la cama son los que realmente va a necesitar el planeta para padecer esa enfermedad que somos nosotros (los años, siglos o milenios que nos queden) y el día que termine su enfermedad será probablemente, el de nuestra extinción. Y la vida del planeta continuará, nuevas especies se harán su lugar, nuevos cambios climáticos llegarán, y la vida del planeta seguirá … tal cual, como los 3997 millones de años que llevaba antes de conocernos. También puede ocurrir que nosotros como virus tengamos un grado de mortandad inmediato, de efecto repentino y le hagamos coincidir con nuestro mismo final, pero créanme señores, lo dudo mucho. La naturaleza dará el zarpazo que necesite para sobrevivir, como ha hecho en tantísimas ocasiones en esos 4000 millones de añazos.

1 comentario:

July Andrews dijo...

Cuanta razón en unas líneas...opino EXACTAMENTE lo mismo que tú..espero que seamos más...
Besos,

July