martes, 15 de abril de 2008

WATER WORLD

Asquerosa, vomitiva, pestilente, cargadísima de maldad, oscuramente interesada. Así me parece y no la puedo calificar de otra manera, la actitud de los malvados presidentes murciano y valenciano, Valcárcel y Camps, respectivamente. Pero no sólo por lo que han escupido por sus lindas boquitas ahora, con el tema del TRASVASE que se acaban de inventar los catalanes para que llegue algo de agua a Barcelona, sino por todo lo que al agua, su distribución, reparto, equidad y uso razonable y sostenible se refiere.

Como la mayoría sabrá, todo el barro comenzó allá por el año 2000 con la firme amenaza, por parte del gobierno pepero, del trasvase del Ebro a cuencas levantinas. Y claro, todo aquel que osa ir en contra de las decisiones de la derechota es antiespañol, antidemócrata y , en este caso, insolidario. La mayoría de bien nacidos aragoneses y todo aquel con dos dedos de frente que se daba cuenta de la dimensión de semejante atrocidad, nos lanzamos a la calle y nos opusimos firmemente ante tal fechoría trasvasista, ya que carece de todo sentido común, atenta contra todo razonamiento sostenible y ecológico, escondiendo las verdaderas intenciones del empandullo en cuestión.

La jugada era clara (en resumidas cuentas, ya que la fechoría era complicada de cojones): se monta un obrón de puta madre respaldado por la solidaridad y el resto de cuestiones demagógicas empleadas hasta el fín. Las constructoras se hacen con un pastelón que lo flipas. Se garantiza el suministro de agua para todas las mega construcciones salvajes que llenan de ladrillo toda la costa. Más razón para construir más y más. Campos de golf, urbanizaciones, Polaris World (chanchullo descubierto hace nada, por cierto, que ha imputado a su plana mayor), etc.

La propaganda, fácil: Sacamos al pobre de las lechugas con las matas secas y tratamos a los malvados aragoneses de insolidarios. “Son ellos los responsables de que los tomates se te vayan al garete!”. “Ellos, los maños, que tienen el río más caudaloso del mundo (Poco menos que el Amazonas es un afluente del Ebro), qué cabrones, quieren que se vaya toda el agua al mar”. Ah! Y cuando haya una crecida los sacamos en todos los telediarios, que vean cuánta agua y qué despilfarro. Y a la calle! A manifestarse y a colgar cartelitos de “Agua para todos”.

Cuando (y sigo tratando de resumir) la batalla se ganó, digo batalla porque la guerra continuará, se creó un enfrentamiento gratuito y sin precedentes entre ambas comunidades, fomentando los malos rollos.

Y llegamos a día de hoy. A estos dos impresentables se les ocurre salir cagando leches a decir las típicas barbaridades que acentúan ese enfrentamiento, todo porque ven que su parte no la van a trincar. Y ojo! No me parece nada bien el asunto ese del trasvase (porque es eso, un trasvase en toda regla) que se acaban de inventar para Cataluña. Allí tampoco es que hayan tenido muchos miramientos a la hora de llenar de ladrillos y campos de golf toda su costa, y eso se paga cuando llega una sequía de las dimensiones de la presente.

No voy yo a dar soluciones, pero es evidente que la sobre explotación de los recursos, cuando éstos son limitados, lleva a estas situaciones. Aquí se estableció la cultura del ladrillo como motor económico del país, y donde hay ladrillo hace falta agua, mucho agua. Y curiosamente donde más se ha especulado con el ladrillo, más aberraciones se han practicado en los litorales y donde no se han tenido para nada en cuenta los recursos naturales y su escasez, ha sido precisamente en Murcia y Valencia. Pero no hay nada como echarle la culpa a los demás, aunque estén a más de 700 kms… y también padezcan la sed.

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