lunes, 3 de marzo de 2008

LOS ECOLÓGICOS


No, no es el título de una peli de Pajares y Esteso de los 70 con culos y tetas. Es esa muchedumbre concienciada con el medio ambiente que basa su vida en cuidar el planeta y evitar que éste se vaya al garete. No va ni muchos menos esta entrada dedicada a ellos, pero sí a una facción de los delincuentes legales que rigen nuestros destinos que no duda en emplear los bienintencionados motivos de los ecológicos para sus maquiavélicos fines.

Al grano: Dirección General de Tráfico. Cuadrilla de ladrones malvados y despiadados que, en vez de trabajar para lo que es su verdadero cometido (evitar las escabechinas de las carreteras, agilizar y regular el tráfico en beneficio de todos, mantener infraestructuras, formar, educar, etc.), se dedica a engordar la caja, cling cling!! , con la desfachatez de convencer que, encima, es por nuestro bien. Esos radares, cuales depredadores salvajes, no están para llenarle los bolsillazos al Pere Navarro… no!!! Por Dios!!, están para nuestra seguridad, por si vas a 140 por autopista (de pago) te conciencies de que eres un asesino en potencia para tus conciudadanos y el medio ambiente. Así que a pagar!, supongo que con todo dolor de su corazón, a nadie le gusta reprimir ni castigar a sus pequeños mochuelines.
Esos límites a 80 de las autopistas catalanas de los alrededores de Barcelona. El descojono padre! La aberración absoluta. El atentado más desquiciante al sentido común. Pero noooo!!! Noooo hijos míos, noooo!! Es por vuestro bien… y el del medio ambiente! (ahí mi inspiración para el título de esta entrada). Radares sacando fogonazos sin descanso, el cajero frotándose las manos sin tiempo a sacarse un moco por no parar de contar dinero. Pero a esto ya estamos acostumbrados… no es una sorpresa. Simplemente es una más. Pero lo que es inadmisible, inaceptable, vergonzoso, de pena de muerte es que se queden tan anchos de soltar que es para contaminar menos, para emitir menos CO2, por ecología. Tiene huevos el asunto!. Encima funciona. El pobre paganini de a pie se lo traga hasta la bola y con toda su sabiduría espeta que sí, que esas medidas favorecerán la reducciòn de accidentes y la capa de ozono nos durará alguna decadita más. Es lo más grande! Ser un ladrón, un delincuente y gañán, y encima aquel al que robas te da la razón. Se tienen que estar partiendo de la risa a nuestra costa….
Afortunadamente, y aunque los menos y demasiado pocos (a mi parecer), diversos colectivos y personas han comentado públicamente el desatino tan cruel que es reducir esos límites de 120 a 80, ya que el coche (obviamente) consume mucho más al ir en marchas más cortas. Que los lógicos atascazos que esta medida produce hace que constantemente se ande frenando y acelerando, con el consiguiente incremento del consumo y de las emisiones de CO2. Y no vamos a entrar en el desgaste de salud mental que produce el estar inmerso en un constante embotellamiento todos los días para los pobres y sufridos usuarios.
Podría seguir , seguir y seguir, pero voy a ir poniendo fin. Me remito a otra futura entrada para seguir cebándome con los inventos “ecológicos” de Pere y sus adláteres.

No hay comentarios: